Una buena atención al cliente es fundamental para el éxito de cualquier negocio. Podemos hacer promociones, bajar los precios o aumentar la diversidad de nuestros productos, pero si nosotros no conseguimos mantener a nuestros clientes, nuestra pyme no va a generar beneficio a largo plazo. La atención al cliente de calidad es aquella que deja a nuestro cliente feliz y con la voluntad de volver. A continuación os ofrecemos una lista de reglas simples que van a ayudarnos a ofrecer una mejor atención al cliente y que marcará la diferencia entre nuestra pequeña empresa y la competencia.
1) Atender el teléfono: Si no estamos cerca del teléfono, selecciona a alguien para que coja las llamadas. Las llamadas no atendidas pueden ser oportunidades de ventas perdidas. Quien llama está esperando a que alguien le coja el teléfono y lo que no quiere es escuchar un mensaje pregrabado.
1) Atender el teléfono: Si no estamos cerca del teléfono, selecciona a alguien para que coja las llamadas. Las llamadas no atendidas pueden ser oportunidades de ventas perdidas. Quien llama está esperando a que alguien le coja el teléfono y lo que no quiere es escuchar un mensaje pregrabado.
2) No hay que prometer lo que no podemos cumplir: La confianza es una de las claves para fidelizar al cliente y tener una buena relación con él. Los consumidores quieren saber que pueden confiar en lo que nosotros o nuestra empresa promete. Esto no tiene que ver únicamente con la calidad del producto, sino también con los plazos de entrega, los métodos de pago, opciones de envío, etc.
3) Escuchar con atención a los clientes: No hay nada más frustrante que percibir que nuestro interlocutor no estaba prestando atención a lo que le decíamos. Pues esto también es aplicable a la atención al cliente. Debemos hacer preguntas complementarias y sugerir soluciones.
4) Saber “lidiar” con las reclamaciones: A nadie le gusta recibir reclamaciones. Pero hay que intentar satisfacer al cliente dentro de lo posible. Tenemos que escuchar y solucionar el problema, con esto aumentaremos la probabilidad de que el cliente descontento vuelva. Además a través de dichas reclamaciones podremos ver qué puntos débiles tiene nuestra pyme y solucionarlos.
5) Hacer alguna cosa extra: Puede ser un simple descuento, un email personalizado, información adicional sobre el producto o servicio, etc. Podemos hacer más de lo que el cliente espera con pequeños gestos que causan una buena impresión a nuestros clientes. Esto hace que las posibilidades de que vuelvan aumenten.