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Cinco reglas para fidelizar a los clientes de una pyme

Si cumples estás 5 reglas, tus clientes serán fieles:


  1. Atender el teléfono cuanto antes, sin esperas
  2. No prometer lo que no se puede cumplir
  3. Escuchar con atención a los clientes
  4. Saber "lidiar" con las reclamaciones
  5. Hacer alguna cosa extra
Actividad: Significado de "lidiar". Ejemplo. Aplicación al caso de un cliente descontento. Metáfora implícita.

El derecho de desistimiento del consumidor online y a distancia

Cuando compras algo por Internet (o por teléfono o por correspondencia) tienes 14 días para arrepentirte. Te tienen que devolver lo que pagaste y no les debes ninguna explicación. En toda la UE es así.
Puedes hacerlo por cualquier motivo, aunque solo sea porque te lo has pensado mejor. El "periodo de reflexión" de 14 días no se aplica a determinados productos, como:
-billetes de avión y tren, entradas de conciertos, reservas de hotel, reservas de alquiler de vehículos y servicios de suministro de comidas para fechas específicas
-alimentos y bebidas servidos habitualmente a domicilio (reparto de supermercados, por ejemplo)
-artículos fabricados a medida o personalizados (como un traje hecho a medida, etc.)
-soportes de datos precintados (como DVD) que se hayan abierto
-contenidos digitales online, si ya se ha iniciado la descarga o la emisión en tiempo real
productos comprados a particulares y no a empresas
-contratos de reparaciones y trabajos de mantenimiento urgentes (por ejemplo, si llamas a un fontanero para que repare un grifo que pierde agua, no podrás anular el trabajo una vez acordado el precio del servicio).

El "periodo de reflexión" finaliza 14 días después de la fecha de recepción de los productos. Si este periodo finaliza un día no laborable, el plazo se amplía hasta el siguiente día laborable. Debes informar claramente al vendedor de tu decisión de anular la compra; no basta con devolver los productos. El vendedor debe proporcionarte un modelo de formulario de desistimiento, que puedes utilizar (de manera optativa) para informarle de tu decisión.

Una vez que hayas informado al vendedor, dispones de 14 días para devolver los productos no usados. Puedes cumplir la obligación de informar al vendedor al mismo tiempo que devuelves los productos. El vendedor debe reembolsarte el importe que pagaste en un plazo de 14 días a partir de la recepción de tu notificación de anulación, pero puede aplazar el reembolso si todavía no ha recibido los productos o la prueba de que los has devuelto.
El vendedor puede cobrarte los gastos de envío adicionales, pero para eso el vendedor debe informarte de que tendrás que asumir el coste de la devolución de los productos. De no hacerlo, será él quien deba asumir dicho coste. No tienes que pagar ningún otro coste del que no te hayan informado.

PRÁCTICA
Juan compró por internet una entrada para un concierto de U2 en Madrid. Pero al día siguiente se da cuenta de que no iba a estar en Madrid el día del concierto. Puede anular la compra y pedir la devolución del dinero?

La política de devoluciones

Al conjunto de normas de un comercio que tengan que ver con el derecho a devolver productos se le conoce como política de devoluciones.

¿Está obligado un comercio a admitir devoluciones?
La Ley no obliga a los comerciantes con establecimiento comercial donde atienden presencialmente al público a aceptar devoluciones de productos una vez comprados salvo que haya un problema de conformidad. Es decir, que salvo que el comercio lo anunciara previamente, no podremos devolver o “descambiar” el artículo comprado si está en perfectas condiciones de uso.
Pero un NO a las devoluciones puede reducir mucho nuestra clientela. Es un síntoma de mal servicio.

¿Qué plazo tengo para devolver un artículo? La respuesta depende del canal utilizado para la compra. Si se ha comprado presencialmente, en una tienda física, el plazo dependerá de si ese comercio en particular admite o no (y así lo anuncia en caso de admitirlas) devoluciones.
-Si no admite devoluciones no podremos devolver el producto salvo que esté defectuoso.
-Si las admite, nos tendremos que plegar a lo que diga al respecto su política de devoluciones.
En ventas a distancia el consumidor tiene un derecho de desistimiento (se explica luego)

En materia de comercio, una devolución de un producto es el acto por el cual devolvemos (popularmente “descambiamos”) a un comerciante el producto previamente comprado por cumplirse alguna de estas razones:
a) Porque no es mi talla. Cambio de un producto por el mismo pero de otra talla. Suele ser necesario devolver el artículo en su envase original junto con el ticket de compra, dentro del plazo fijado. La información del número de días para devolver suele aparecer en dicho ticket.

b) porque no me gusta, o me he equivocado de talla, y no hay mi talla en tienda. Suelen darse dos opciones: la de comercios que te devuelven el dinero, y la de comercios que te dan un “vale” para gastar en la misma tienda, es decir, un cheque por el valor de la compra para poder emplearlo en una nueva compra en ese mismo establecimiento.

c) porque está estropeado; te deben dar un producto nuevo. Si no tienen el producto deben devolver dinero.

No debes olvidar que legalmente el derecho a devolución del dinero sólo existe si la mercancía presenta algún defecto de fabricación anterior a la venta. En ese caso, el comprador podrá exigir, si no prefiere que le restituyan el artículo, que el importe del producto le sea reembolsado en dinero, y no tendrá por qué aceptar vales.

En relación a los productos no defectuosos, son los establecimientos pueden decidir libremente si aceptarán devoluciones de productos no defectuosos. En caso afirmativo, determinarán, además, las condiciones (plazos, si la devolución se efectuará en metálico o mediante vales de compra, si el envoltorio puede estar abierto o no, etc). Por ello, antes de comprar un producto, debemos informar al cliente sobre la posibilidad o no de devolución y de las condiciones.

Si la publicidad de un establecimiento o de un producto anuncia a través de cualquier medio que si usted no queda satisfecho con el producto, le devuelven el dinero, tiene derecho a ello, ya que la publicidad es vinculante para quien la efectúa. No obstante, será el establecimiento quien decida cuándo acaban o cambian las condiciones anunciadas mediante la publicidad, así pues, antes de comprar pregunte si continúa vigente.


TRABAJO 
Analiza la política de cambios y devoluciones de las siguientes empresas:


La prueba de la garantía


Los plazos de garantía cuentan desde la fecha de entrega del producto que se supone coincide con la fecha de factura, ticket o albarán. Por ello, dispone la ley que para hacer valer la garantía de un producto basta aportar el justificante de compra, que bien puede ser una factura o factura simplificada.

El establecimiento no tiene porqué entregar un documento de garantía sellado, ni es necesario que usted lo tenga para hacer valer sus derechos.

Recuerde que conforme a la normativa fiscal los establecimientos están obligados a la emisión de factura permitiéndose la factura simplificada en caso de comercio al por menor, ventas al domicilio del consumidor , transporte personas , establecimientos hoteleros y hostelería , el consumidor debe solicitar la factura en el mismo momento de adquisición del producto o prestación del servicio.

En general si extravía el justificante de compra, si se trata de una gran superficie la dificultad está en probar que usted les compró a ellos; podría por ejemplo acreditarlo con el cargo bancario de la compra, para lo cual podría solicitar del banco un extracto. Si la compra fue financiada será más fácil aportando el correspondiente contrato de financiación.

En cuanto a conservar los embalajes o envoltorios originales la ley no establece nada al respecto, es decir, no es un requisito necesario para hacer valer la garantía. Hay que tener en cuenta además que durante dos años sería complicado guardarlos. La indicación de los comercios relativa a conservar los embalajes originales está pensando más en cambios o sustituciones que sean muy próximas a la fecha de compra, pero no tanto en las reparaciones que hubiera que hacer a lo largo de la vida de la garantía y que pueden prolongarse mucho meses o años después de la fecha de compra.

La Ley de Garantías

Según la normativa de la UE, el vendedor debe reparar, sustituir, hacerte un descuento o reembolsarte el importe abonado, si el producto que has comprado está defectuoso o no es o no funciona según lo anunciado.
Si has adquirido un producto o un servicio por internet o fuera de una tienda (por teléfono, por correo o a un vendedor a domicilio), también tienes derecho a anular y devolver el pedido en el plazo de 14 días, por cualquier motivo y sin justificación alguna.
Las garantías como consumidor en casos de productos defectuosos son:

Garantía gratuita de dos años (garantía legal)
Según la normativa de la UE, siempre tienes derecho a una garantía mínima de dos años sin coste alguno. Esta garantía de dos años es un derecho mínimo; es posible que las leyes nacionales de tu país ofrezcan más protección. Sin embargo, cualquier diferencia con respecto a las normas de la UE debe favorecer siempre al consumidor.
Si has comprado en la UE un producto que está defectuoso, o no es o no funciona según lo anunciado, el vendedor debe repararlo o sustituirlo gratuitamente, o bien ofrecerte un descuento o devolverte el importe íntegro abonado. Por norma general, solo puedes solicitar un reembolso total o parcial si no es posible reparar o sustituir el producto.

Garantías adicionales (garantías comerciales)
Las tiendas o los fabricantes ofrecen a menudo sus propias garantías comerciales, que pueden estar incluidas o no en el precio del producto. Pueden proporcionar una protección mejor pero no pueden nunca sustituir o reducir la garantía mínima de dos años, que tienes en todos los casos según la normativa de la UE.
Ejemplo: la garantía de dos años no puede acortarse por causa de una garantía comercial
Carla compra un secador de pelo con una garantía del vendedor de seis meses.Cuando a los ocho meses el secador deja de funcionar, lo lleva a la tienda. El dependiente le dice que su garantía ha expirado y que no puede devolverlo. Carla señala acertadamente que tiene una garantía de dos años según la normativa europea de protección del consumidor y que la garantía comercial de seis meses solo ofrece una cobertura adicional.

Productos de segunda mano
Los productos de segunda mano que compras a un vendedor profesional también están cubiertos por una garantía mínima de dos años. No obstante, los productos comprados a particulares o en subastas públicas no están cubiertos.
En algunos países de la UE, el comprador y el vendedor pueden acordar un periodo de garantía menor a dos años, pero no inferior a un año, y se debe informar de ello al comprador en el momento de la compra.

Cómo lograr que se repare, cambie o reembolse un producto

El periodo de dos años de garantía empieza a contar a partir de la fecha de recepción del producto.
En algunos países de la UE debes informar al vendedor del defecto en un plazo de dos meses a partir del momento en que lo descubres; de otro modo puedes perder la garantía.
Durante los primeros seis meses desde la recepción del producto, solo tienes que mostrar al vendedor que está defectuoso o no se ajusta a lo anunciado.
Pero después de seis meses, en la mayoría de los países de la UE tienes que demostrar que el defecto existía ya en el momento de la recepción del producto, por ejemplo mostrando que el defecto se debe a la mala calidad de los materiales utilizados.
El vendedor siempre debe ofrecer una solución. En algunos países de la UE también tienes derecho a solicitar una compensación al fabricante.

El Centro Europeo del Consumidor de tu país puede ayudarte en caso de problemas con productos comprados en otro país de la UE.

La Ley de Protección de Datos de carácter personal

Existe la falsa creencia de que sólo las empresas que desarrollan actividades relacionadas con las Nuevas Tecnologías están obligadas a cumplir las obligaciones que impone la Ley de Protección de Datos (Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre). Sin embargo hay que empezar recordando que esta ley es de obligado cumplimiento para TODAS las personas físicas o jurídicas que posean datos de carácter personal de personas físicas:
Afecta tanto a personas jurídicas (empresas, asociaciones, fundaciones,etc.) como a personas físicas (particulares o autónomos) y a las Administraciones Públicas.
Estarán sometidas siempre que posean datos de carácter personal de personas físicas.

Por dato de carácter personal se entiende cualquier información referida a personas físicas (no jurídicas) identificadas o identificables: Nombre y apellidos, dirección, teléfono, DNI, número de la seguridad social, fotografías, firmas, correos electrónicos, datos bancarios, edad y fecha de nacimiento, sexo, nacionalidad, etc. Es decir, datos personales son todos aquellos que permiten identificar a una determinada persona.

Normalmente, a la hora de mencionar estos datos se habla de ficheros, ya sean automatizados (en soporte informático) o no automatizados (en soporte físico o papel). Los ficheros son aquellas bases de datos que recogen de forma organizada los datos de carácter personal que tienen cierta relación entre si (una empresa puede tener fichero de clientes, donde figuran los datos personales de los clientes, otro fichero de proveedores, donde figuran los datos personales de los proveedores, otro de curriculums, etc.)

¿QUIEN ESTÁ OBLIGADO A CUMPLIR LA LEY?
La Ley distingue entre el responsable del fichero, es decir, el titular o propietario del mismo, y el encargado del tratamiento del fichero, que es aquel que está encargado de utilizar los datos por cuenta del anterior. Es posible que sólo exista el Responsable, que es el titular y el que hace uso de los datos directamente, pero también son típicos casos como los de las asesorías que se encargan de realizar las nóminas con los datos de los trabajadores facilitados por una empresa X. En este caso el Responsable del fichero es la empresa X y el encargo del tratamiento será la asesoría. En todo caso, es importante tener en cuenta que es el responsable o titular del fichero, la empresa X, la obligada a cumplir la gran mayoría de las obligaciones impuestas en la ley.
¿QUÉ TIPOS DE DATOS PUEDEN RECOGERSE?

El objetivo de la ley es la protección del derecho al honor y a la intimidad de las personas, por lo que, en función de la “sensibilidad” de los datos que se recojan, variarán los niveles de protección exigidos por la ley. Se distinguen tres niveles:
Nivel alto: se incluyen en este nivel los datos referidos a la ideologías políticas, afiliaciones sindicales, creencias religiosas, origen racial, datos sobre la salud o la vida sexual.
Nivel medio: se incluyen aquí los datos referidos a la comisión de infracciones administrativas o penales, servicios financieros, solvencia patrimonial o crédito (ficheros de morosos e impagados), datos en la Hacienda Pública, datos de los que se extraiga la personalidad de un sujeto (gustos, aficiones, estilo de vida, etc.)
Nivel básico: este nivel englobará el resto de datos; nombre y apellidos, dirección, teléfono, DNI, número de la seguridad social, fotografías, firmas, correos electrónicos, datos bancarios, edad y fecha de nacimiento, sexo, nacionalidad, etc.

¿CUALES SON LAS OBLIGACIONES QUE IMPONE LA LEY?
Por lo tanto, todas aquellas personas físicas o jurídicas que tengan alguno de estos datos, ya sea de clientes, usuarios o visitantes, empleados, proveedores, etc. ya sea en soporte informático o en papel, deben cumplir las obligaciones que resumimos brevemente a continuación:

Pertinencia o necesidad: Los datos de carácter personal sólo se podrán recoger cuando sean adecuados, pertinentes y no excesivos en relación con el ámbito y las finalidades determinadas, explícitas y legítimas para las que se hayan obtenido. Además no podrán usarse para finalidades incompatibles con aquellas para las que los datos hubieran sido recogidos. Deben cancelarse o rectificarse los datos inexactos y serán cancelados cuando hayan dejado de ser necesarios o pertinentes para la finalidad para la cual hubieran sido recabados.

Derecho de información en la recogida de datos: Cuando se utilicen formularios, cuestionarios u otros impresos para la recogida de datos figurarán en los mismos, en forma claramente legible, la siguiente información:
  • De la existencia de un fichero o tratamiento de datos de carácter personal, de la finalidad de la recogida de éstos y de los destinatarios de la información.
  • De la posibilidad de ejercitar los derechos de acceso (derecho a conocer toda la información referente a sus datos personales de los que dispone la empresa. Esta debe responder en el plazo máximo de 1 mes; si no lo hace así, el afectado podrá recurrir ante la Agencia de Protección de Datos), rectificación (la empresa tiene 10 días para hacer las modificaciones solicitadas. Transcurrido este plazo sin recibir respuesta o siendo esta insatisfactoria, puede recurrir ante la Agencia de Protección de Datos), cancelación (la empresa debe eliminar tusa datos salvo que por disposición legal deban conservarse) y oposición (negándose a que un tercero trate sus datos de carácter personal).
Consentimiento del afectado: El tratamiento de los datos de carácter personal requerirá el consentimiento inequívoco del afectado, salvo que la ley disponga otra cosa.

Datos especialmente protegidos: Como decíamos anteriormente, los datos incluidos en el nivel alto y medio están especialmente protegidos, por lo que en caso de no ser absolutamente necesarios para el ejercicio de nuestra actividad, es recomendable NO solicitarlos.

Deber de secreto: El responsable del fichero y quienes intervengan en cualquier fase del tratamiento de los datos de carácter personal están obligados al secreto profesional respecto de los mismos y al deber de guardarlos, obligaciones que subsistirán incluso después de finalizar sus relaciones con el titular del fichero o, en su caso, con el responsable del mismo.

Comunicación o cesión de datos: Los datos de carácter personal sólo podrán ser comunicados o cedidos a un tercero para el cumplimiento de fines directamente relacionados con las funciones legítimas del cedente y del cesionario con el previo consentimiento del interesado. Por lo tanto, para ceder los datos personales, es necesario que se den los dos requisitos anteriores, incluido el consentimiento del interesado.

Acceso a los datos por cuenta de terceros (Encargo de tratamiento)
Como indicábamos anteriormente en el ejemplo de la asesoría, es posible que un tercero, diferente del Responsable del fichero, sea el que realice el tratamiento de los datos. En estos casos se exige que exista un contrato de encargo de tratamiento entre el Responsable (Empresa X) y el encargado del tratamiento (asesoría), en el que se indique la forma de tratar los datos y las medidas de seguridad a adoptar.
El responsable del fichero, y, en su caso, el encargado del tratamiento, deberán adoptar las medidas de índole técnica y organizativas necesarias que garanticen la seguridad de los datos de carácter personal y eviten su alteración, pérdida, tratamiento o acceso no autorizado.

Notificación de ficheros
El responsable o titular debe notificar los ficheros a la Agencia de Protección de Datos antes de su creación. Lo que se comunica son los datos del titular de la base de datos, el nombre del fichero, su descripción, estructura, etc, pero NO se comunican los datos incluidos en los ficheros. P.e. Si vamos a crear un fichero llamado “clientes“, comunicaremos el nombre del fichero, su estructura, finalidad, efectos, etc … pero no los datos de nuestros clientes.
Esta notificación puede hacerse por Internet. Para ello, en la página de la Agencia de Protección de Datos tendremos que descargarnos un programa para la notificación de ficheros de titularidad privada. Una vez instalado cumplimentaremos todos los datos con la ayuda que presenta el programa. Una vez terminado, mediante la opción correspondiente, enviaremos los datos a la Agencia. Posteriormente, si no disponemos de firma electrónica, tendremos que imprimir una hoja de solicitud que genera el programa y enviarla firmada a la Agencia de Protección de Datos. Al cabo de un mes, aproximadamente, recibiremos contestación confirmándonos la inscripción del fichero. Este proceso debe repetirse para cada uno de los ficheros que tengamos (de clientes, de proveedores, de trabajadores, etc.)

Por último aconsejamos que en caso de duda se deje en manos de un profesional (imprescindible cuando se manejan datos especialmente protegidos). Hay que tener en cuenta que el incumplimiento de esta ley es todavía masivo, la ley es bastante estricta y las sanciones “muy” elevadas (de 600 a 600.000 euros).
Ejemplo real: Multa de 3.000 euros (Tres mil euros) POR ENVIAR UN EMAIL CON FINES COMERCIALES NO AUTORIZADO.

Tipos de reclamaciones a grandes rasgos

A grandes rasgos hay dos tipos de reclamaciones:
  • Reclamaciones por el producto
  • Reclamaciones por el servicio
A un vendedor profesional le podrán reclamar por el producto, pero nunca por el servicio (trato) recibido.

Habilidades sociales en la atención al público

Las principales habilidades sociales para atender bien al cliente son la escucha activa, la asertividad y la empatía. Todas ellas gobernadas por la inteligencia emocional.

La escucha activa, elementos a evitar

Muchas personas no saben escuchar a los demás. Esas personas no pueden atender reclamaciones ni vender.
Tener escucha activa es básicamente una disposición psicológica, un concentrarse en lo que el cliente, enfadado o no, nos dice. Es un esfuerzo físico y mental.
Por tanto, podemos citar los siguientes elementos a evitar:
  • No distraernos
  • No interrumpir al que habla
  • No juzgar
  • No ofrecer soluciones prematuras
  • No quitar importancia al enfado o sentimiento del otro.
  • No contar tu historia cuando el otro necesita hablarte
  • No digas “yo también”
  • No caigas en el síndrome del experto (no necesita escuchar para proponer solución)

La inteligencia emocional

Para atender a un cliente enfadado es imprescindible tener inteligencia emocional. Por esto, en las selecciones de personal se suele poner a los candidatos en situaciones incómodas o difíciles para ver su reacción.
La inteligencia emocional es buena para nuestro trabajo como vendedores, y también para nuestra vida en general porque:

  • Nos aporta equilibrio, bienestar psicológico, y personalidad estable.
  • Contribuye a nuestra salud física y mental, al prevenirnos de enfermedades producidas por desequilibrios emocionales permanentes como angustia, miedo, ansiedad, ira, irritabilidad,etc.
  • Nos capacita para relacionarnos con familiares, compañeros de trabajo, y todo tipo de gente en general.

Características de la persona asertiva


  • Se siente libre para manifestarse como es
  • Puede comunicarse con personas de todos los niveles socioculturales
  • Es dueña de su tiempo y de su vida
  • Es emocionalmente inteligente y sabe expresar sus sentimientos
  • Ejerce poder sin ser impositiva
  • Respeta a los demás y a sí mismo.

Empatía y asertividad

“La empatía es ponerse en los zapatos del otro”, “querer ver lo que el otro ve”. Comprender mejor a los demás, entender cómo se sienten.
La asertividad es la capacidad de expresarse de forma positiva, segura y plena. Nos permite expresarnos y comunicarnos sin agredir ni ser agredidos. Quien es asertivo sabe decir que no con naturalidad  sin generar tensiones en su interlocutor ni malestar en su propia psique.

PRÁCTICA
Señala las expresiones que indican empatía:

  1. Un amigo ha sido despedido de su trabajo, y tú le dices “No pasa nada, seguro que encuentras pronto un nuevo trabajo”
  2. Otro amigo ha visto como su compañía aérea cancelaba su vuelo, y tú le dices “ya te lo dije yo, que esa compañía es muy informal”
  3. Has conseguido un trabajo que te hacía mucha ilusión, después de mucho estudiar y superar un duro proceso de selección. Un amigo te abraza y te da la enhorabuena.

Mínimos a cumplir por el candidato

Para cubrir un puesto de atención al cliente se pide como mínimo lo siguiente:

  • Buena presencia (salud y elegancia)
  • Actitud amable (ser agradable). Don de gentes.
  • Ser rápido
  • Ser empático y asertivo.
  • Saber escuchar.
  • Ser resolutivo.

La atención al cliente es rentable

Los negocios se montan para ganar dinero. Aunque a primera vista no lo parezca una buena atención al cliente no es un gasto, sino una inversión para ganar mucho más dinero. La preocupación por la calidad de la atención al cliente (AC) no constituye un actitud “romántica”, sino que la misma está estrechamente vinculada a la mayor o menor capacidad de las empresas para generar rentabilidad.

Esta afirmación se ve confirmada por los múltiples y variados “beneficios y ventajas” que le genera a una empresa la preocupación por la calidad de la AC. El mantenimiento de altos niveles de calidad en la AC genera a las empresas los siguientes beneficios:
1. Mayor lealtad de los consumidores, clientes y usuarios.
2. Incremento de las ventas y la rentabilidad (la alta calidad permite, entre otras cosas, fijar precios más altos que la competencia).
3. Ventas más frecuentes, mayor repetición de negocios con los mismos clientes, usuarios o consumidores.
4. Un más alto nivel de ventas individuales a cada cliente, consumidor o usuario (los clientes satisfechos compran más de los mismos servicios y productos).
5. Más ventas, ya que los clientes satisfechos se muestran más dispuestos a comprar los otros servicios o productos de la empresa.
6. Más clientes nuevos captados a través de la comunicación boca-a-boca, las referencias de los clientes satisfechos, etcétera.
7. Menores gastos en actividades de marketing (publicidad, promoción de ventas y similares): las empresas que ofrecen baja calidad se ven obligadas a hacer mayores inversiones en marketing para “reponer” los clientes que pierden continuamente.
8. Menos quejas y reclamaciones y, en consecuencia, menores gastos ocasionados por su gestión).
9. Mejor imagen y reputación de la empresa.
10. Una clara diferenciación de la empresa respecto a sus competidores (aunque sean productos y servicios similares a los de los competidores, los clientes los perciben como diferentes e, incluso, como únicos).
11. Un mejor clima de trabajo interno, ya que los empleados no están presionados por las continuas quejas de los consumidores, usuarios y clientes.
12. Mejores relaciones internas entre el personal ya que todos trabajan, unificados, hacia un mismo fin.
13. Menos quejas y ausentismo por parte del personal (más alta productividad).
14. Menor rotación del personal.
15. Una mayor participación de mercado.

Si hay un elemento clave para dar un excelente servicio de atención comercial ese es nuestro personal de ventas. En este tema vamos a reflexionar sobre los requisitos formativos que deben cumplir unos buenos vendedores.